jueves, 31 de enero de 2008

No envejezcas¡¡¡


Puedes no envejecer¡


El envejecimiento sólo es un acuerdo con las células. ¡Eso es todo! Ni siquiera es totalmente biológico. Es parte del ADN que tiene un acuerdo con tu divinidad que afirma: “Aquí está el potencial de cuánto durarás.” Eso es muy cambiable, ¿sabías? Al mismo tiempo que anulas esos viejos votos, ¿por qué no le dices también a tu cuerpo que reajuste el reloj? ¿Piensas que estamos bromeando? ¡Espera hasta que la ciencia se actualice con este conocimiento! Entonces quizá estas palabras no sonarán tan raro. ¿Recordarás dónde las escuchaste antes? La próxima vez que estemos contigo, discutiremos El Acuerdo.

Deja que la energía de sanacion descienda sobre ti. Que haya sanacion en la abundancia, las relaciones, la comunicación celular y el crecimiento personal. ¿Cuánto tiempo toma sanar un cuerpo que fue herido? Quizá sea hora de desechar los viejos conceptos de la experiencia. ¿Por qué no acortas ese tiempo a la mitad? Tú sabes a quién le estoy hablando, lector. ¿Por qué no te pruebas a ti mismo que les puedes hablar a tus propias células, para promover la sanación mucho antes de lo que estaba establecido en el viejo paradigma? Todo esto es posible.

Déjame decirte algo interesante, Ser Humano. Estás casi listo para atravesar la interdimensionalidad de muchas, muchas formas.

TU COMPROMISO DE EVOLUCIONAR EN 3D


"MENSAJEROS DEL ALBA - PLEYADIANOS"

Desde nuestro punto de vista todos vosotros tenéis conocimiento y lo único que tenéis que hacer es activar la memoria almacenada en vuestro ser. Hemos notado que algunos de vosotros, desde vuestra expe­riencia, murmuráis y refunfuñáis, diciendo: «Necesi­tamos ayuda y asistencia más a menudo». Por lo tan­to, os vamos a sugerir un camino por el que podéis transitar: una fórmula que funciona.
La fórmula es muy sencilla. Consiste en que, aho­ra y todos los días, expreses con claridad cuál es la experiencia que deseas. Quizás aquello que deseas es imposible según las fronteras de otra persona o de su limitación. Con un sentido de merecer y de gracia, descubre en tu interior qué es lo que te hará feliz. ¿Qué es lo que te hace sentirte conectado y feliz? ¿Qué deseas que pueda traer paz al planeta mientras tú ocupas tu propio ser?
Sea lo que fuere, empieza a desearlo. Atráelo hacia ti diciendo: «Es mi intención experimentar una vida armoniosa. Es mi intención experimentar la salud y la energía que me conducirán hacia aventuras creativas. Es mi intención estar bien provisto, que el abrigo, el alimento y todo lo que necesito para experimentar la vida me sea dado en abundancia, y que yo pase esta abundancia a otros y la comparta con ellos». No os han enseñado a pensar así.
Dedica dos o tres momentos del día, una pequeña porción de tu tiempo, a definir lo que deseas. Abre cada día los centros de energía de tu cuerpo llamando a la frecuencia de la luz. Nosotros lo denominamos pilar de luz. Visualiza un rayo de luz entrando en tus doce centros de chakra, siete dentro de cuerpo y cinco fuera de él. Estos chakras son centros de información o vórtices que, una vez activados, comienzan a girar. Al girar, crean un movimiento dentro de tu cuerpo que activa los filamentos con codificación de luz para que trabajen juntos, se reagrupen y formen las doce hélices de la evolución.
Es muy importante que todos aquellos que deseen estar completamente equilibrados con su ser físico empiecen a practicar con regularidad algún tipo de ejercicio de respiración profunda. Se trata de un pro­grama en el cual la respiración es muy importante y en el que se practica la oxigenación.

Otra actividad que recomendamos a aquellos que deseen entrar en una amplia aceleración es la de girar. Muévete de izquierda a derecha, girando con la vista fija en tu dedo pulgar, contando y girando. Te reco­mendamos que gires treinta y tres veces al menos una vez al día. Puedes realizar los giros muy lentamente. Si eres capaz de girar treinta y tres veces, tres veces al día, de manera que habrás girado noventa y nueve veces, bueno, ya veremos cuánto tiempo permaneces en el planeta, o al menos en esta dimensión. Cuando termines de girar, no importa cuántas veces lo hayas hecho, une las palmas de las manos al nivel del pecho. Presiona una contra la otra manteniendo los ojos abier­tos y balancéate con los pies la distancia de los hom­bros para sentirte anclado y, al mismo tiempo, sentir la rotación. Esto acelera enormemente la rotación de los sistemas de chakras dentro de tu cuerpo, lo cual acelera también la velocidad en que interpretas y reci­bes la información.

Por lo tanto, los métodos a utilizar son la inten­ción, la respiración, el pilar de luz y el girar. Añadire­mos una posdata: como sois seres electrónicos que están alterando su frecuencia a una gran velocidad, nos gustaría recomendaros que bebáis grandes canti­dades de agua fresca, pura o mineral. El agua actúa como conducto o conductor. Mantiene tu sistema abier­to y fluyendo.

Serenate y Reconoce


Donde Dios habla al hombre.



El "temor" –sostiene el tibetano D.K., es la raíz de todos los "espejismos". Cuando los apóstoles de Jesucristo se encontraban en una mar turbulenta y oscura, Él les brindó tranquilidad diciéndoles "Calma. Soy Yo, No temáis". La transcripción de la siguiente visión presenta al Dios en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. El, nos acompaña desde nuestro interior en todas las etapas claves o de transformación en nuestra vida, en medio de los fenómenos naturales de la Tierra y el cosmos donde nos desenvolvemos. La palabra "serénate" es una forma positiva para decirnos "calma, tranquilos; siempre estoy con vosotros".


Te hablo. Serénate, reconoce que Soy Dios.
Te hablé cuando naciste. Serénate, Soy Dios.
Te hablé en tu primera mirada. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablé en tu primera palabra. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablé en tu primer pensamiento. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablé en tu primer amor. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablé en tu primer cántico. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través del pasto de las praderas. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través de los árboles de los bosques. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través de los valles y de las colinas. Serénate y reconoce, Soy Dios.Te hablo a través de la montaña sagrada. Serénate y reconoce, Soy Dios

Te hablo a través de la lluvia y de la nieve. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través de las olas del mar. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través del rocío de la mañana. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través de la paz del atardecer. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través del fulgor del sol. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través de las estrellas brillantes. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través de las nubes y de las tormentas. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través del trueno y del relámpago. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo a través del arco iris misterioso. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablaré cuando estés solo. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablaré a través de la sabiduría de los Antiguos. Serénate y reconoce Soy Dios.
Te hablaré cuando hayas visto a mis Angeles. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablaré por toda la Eternidad. Serénate y reconoce, Soy Dios.
Te hablo. Serénate y reconoce, soy Dios.